[De mi libro Poemas desde mi cumbre, Editorial Baldíos en la Lengua, Argentina, 2018]
De tanto mirar hacia delante retrocedo
y pago el peaje del olvido:
detenerse la marcha es cruel fantasma
como la misma edad que llega al sacrificio.
Olvidar tanta rabia de acciones asesinas
viene a ser el perdón que jamás merecimos.
Al pasar del olvido a la gloria caída
se rescatan nubes, caminos y estatuas.
Nada significan estos olvidos breves,
somos míseros ladrones del tiempo y la memoria.





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